Alto Hospicio creció sobre una terraza costera del desierto de Atacama, donde el suelo salino es la regla y no la excepción. La expansión urbana acelerada de los últimos treinta años dejó miles de viviendas construidas sin un conocimiento real del terreno, y el resultado está a la vista: asentamientos diferenciales y fisuras en muros. Diseñar cimentaciones superficiales en esta comuna no admite fórmulas genéricas. El equipo técnico aborda cada proyecto evaluando la agresividad química del suelo, la capacidad portante a poca profundidad y la respuesta sísmica según la zonificación de la NCh433. Antes de definir zapata corrida o losa, conviene correlacionar la estratigrafía con un ensayo CPT en sectores donde la napa freática superficial de la Pampa del Tamarugal introduce incertidumbre.
En Alto Hospicio, ignorar la agresividad salina del suelo equivale a reducir la vida útil de la cimentación a menos de una década.
